En el caso de las adjudicaciones simplificadas, la obligatoriedad del uso de los formatos se implementará de manera progresiva a partir del Comunicado que emita el OSCE, sin perjuicio de la obligación de incluir en la planificación la gestión de riesgos.

Los expedientes técnicos aprobados a la fecha de la entrada en vigencia de la presente Directiva, que no cuenten con un enfoque en la gestión de riesgos, deberán adecuarse a los dispuesto, previo a la aprobación del expediente para la convocatoria correspondiente.

El artículo 8.2 del Reglamento de la Ley de Contrataciones vigente, incorpora la gestión de riesgos como un componente indispensable para la regulación de la obra pública.

De acuerdo a la Directiva, al elaborar las Bases el Comité de Selección debe incluir además— en la proforma del contrato, conforme a lo que señala el expediente técnico, las cláusulas que identifiquen y asignen los riesgos, determinado la parte del contrato que debe asumirlos durante la ejecución contractual.

Además, la Entidad a través del inspector o supervisor, según corresponda, debe realizar la debida y oportuna administración de riesgos durante el plazo de ejecución, a través de un cuaderno de obra, cuando menos, con periodicidad semanal, precisando sus efectos y los hitos afectados o no cumplidos de ser el caso.

A fin de estandarizar el análisis, los riesgos han sido clasificarlos por niveles en función a: (i) su probabilidad de ocurrencia y (ii) su impacto en la ejecución de la obra».